LA QSL (prohibida su reproducción total o parcial)


El presente artículo pretende compartir con sus lectores una serie de reflexiones acerca de la QSL, efectuadas desde la imparcialidad, objetividad y experiencia; reflexiones que sin lugar a dudas, son personales y particulares, que en ningún caso pretenden erigirse en estandarte de nada.

Para abordar la cuestión con objetividad y de la forma más "aséptica" posible, si se me permite el término, deberemos ir o partir del origen de la QSL.

¿Qué es la QSL?.

Según el código “Q”, es un acuse de recibo.

En los albores de nuestra afición y por distintos motivos, o ante determinados eventos, surgió la necesidad de que uno o ambos corresponsales de un QSO dispusiera/n de la acreditación del mismo, acreditación que se realizaba mediante el intercambio de la QSL, cartulina del tamaño aproximado de una tarjeta postal (a su tamaño le dedicaré algún comentario más adelante) en la que se recogen los datos del QSO, comenzando también a aparecer las QSL de escucha (SWL), en las que se confirmaba por parte de un tercero, bien un QSO entre dos estaciones Radioamateur, o la recepción de una emisora de Radiodifusión.

Cuando comienza a surgir esta necesidad de intercambio de QSL, primera mitad de siglo, ésta origina una serie de necesidades. Situaros por un momento en el año 1925, año de fundación de la IARU, estas necesidades podrían ser básicamente las siguientes:

-       QSL física. Se necesita elaborar un impreso que haga la funciones de QSL, que después se rellenará con los datos del QSO o escucha a confirmar, de la que se desea acusar recibo. En unos casos se efectuarían a mano, y en otros, quizás en el de las personas más pudientes a máquina de escribir (pensad que las primeras máquinas de escribir datan de finales del siglo XIX) y en contadas excepciones se acudiría a una imprenta de las de entonces, con sus planchas y daguerrotipos. Pensad que en esta época tanto el poder adquisitivo de un español medio, como el nivel de alfabetización en nuestro país eran bajos. Tampoco hay que olvidar que en la mayoría los casos y salvo contadas excepciones, los primeros radioaficionados pertenecían a las clases más pudientes de la sociedad. Con el devenir de los años y hasta nuestra época, afortunadamente estos aspectos han cambiado, el poder adquisitivo de un español medio, si bien un poco inferior a los países de nuestra zona, la horquilla existente antaño se ha reducido considerablemente, nuestro nivel de alfabetización es prácticamente del 100% y el acceso a la afición, está prácticamente al alcance de todos, con independencia de su condición. Lo que ha contribuido a poder acceder a QSL's de mayor calidad. Cualquiera de vosotros que seáis emisores / receptores, lo podréis comprobar. Hoy en día un pedido de 1.000 QSL incluidos los costes de envío  para nuestro país no excede los 70  euros, y si se busca con paciencia, por bastante menos.

-       Sistema de intercambio. Habrá que hacer llegar estas QSL's, a sus corresponsales, ya sean del propio o distinto país, incluso de distinto continente. Los primeros intercambios y por no existir otra vía, se efectuarían a través del Servicio Postal de Correos, con lo oneroso que ello suponía. Con la constitución de las primeras asociaciones de radioaficionados, tanto a nivel nacional como internacional, se crearon los primeros Bureau, agilizando con ello el intercambio de QSL, a la vez que a abarataba de manera considerable el coste de envío. La prestación del servicio de Bureau por parte de estas asociaciones de Radioamateur, fue en aquel entonces una innovación, fue su innovación, ya que de no ser los Bureau ¿qué alternativa había al Servicio Postal de Correos?, la respuesta es que ninguna. Con el trascurrir de los años, y antes de llegar a la época actual, se han ido incorporando nuevos medios de comunicación, télex, fax,…pero su aplicación para el intercambio de QSL’s, ha estado , por distintos motivos fuera de lugar.


Actualmente, el intercambio de QSL’s, tal y como desde en sus orígenes se concibió:

-       Intercambio físico tarjeta QSL. En este apartado aprovecharé para describir el formato estándar de la QSL:

o  Tamaño, aproximadamente de 14  cm * 9 cm. Todavía hoy día se reciben QSL's de tamaño bastante superior al estándar, lo que entorpece, su manejo, clasificación y archivo, a parte del despilfarro de papel que supone y posiblemente incremento de coste para su edición.

o  Calidad. Hoy día nos encontramos QSL's de todo tipo. Confeccionadas tanto en papel de gramaje normal (80 / 90 gr.), como en cartulina de alto gramaje (300 gr.). Editadas tanto en imprenta, como en impresoras domésticas. Simples y dobles. A todo color en la portada y trasera, incluso plastificadas. Existiendo ya editores de QSL que se encargan, previa recepción del log en formato adif/cabrillo, de la impresión de las QSL's ya con los datos de cada uno de los QSO que componen el log, con posterior envío de las mismas al Bureau de su cliente.

-       Medio para el intercambio Bureau o directa.

está claro que en líneas generales y salvo la calidad de las QSL's y el volumen de ellas que se intercambia, no ha cambiado. En las cuentas de las asociaciones esta partida es de las que más presupuesto consume, y en la de los radioaficionados con bastante actividad, posiblemente también.

Bien, para continuar el ejercicio que venimos realizando, hemos de situarnos ahora en el momento actual, en nuestra era, la de las llamadas nuevas tecnologías, donde con nuestro teléfono móvil, podemos comunicarnos con cualquier parte del mundo, consultar el cluster, practicar APRS, consultar un locator, localizar repetidores de radio, ver el estado de la propagación y un sin fin más utilidades. Con nuestra tarjeta de débito / crédito podemos retirar efectivo de nuestra cuenta bancaria, a través en un cajero automático, sin  presencia física en nuestra entidad financiera ni firma en documento alguno.

Las letras de cambio o recibos de servicios que pagamos (agua, luz suscripciones,...), no nos son entregadas por nuestro banco, en su lugar nos emiten un documento acreditativo de su pago.

A través de internet y mediante los servicios de banca a distancia de nuestra entidad financiera, podemos consultar nuestra posiciones bancarias, incluso realizar operaciones de transferencias de fondos, bursátiles, contratación y rescisión productos,....

Así mismo también a través de internet podemos consultar los consumos y facturaciones de nuestros operadores de telefonía y proveedores de distintos servicios (energía eléctrica, agua,.... etc.).

La presentación de impuestos también la realizamos ya telemáticamente.

Los nuevos Documentos Nacionales de Identidad (DNI) dispone de chip que permite nuestra acreditación electrónica.

Efectuamos compras de material Radioamateur vía Internet en distintos países incluso de diferente continente.

Buscamos información de nuestro interés en cualquier parte e idioma.

Las diferencias idiomáticas, incluso para las personas monolingües, han dejado de ser una barrera, al existir potentes traductores on-line.

Enviamos correos electrónicos, intercambiamos ficheros, compartimos ideas/reflexiones con personas de cualquier parte del planeta.

En una palabra estamos en la era de la globalización y tenemos a nuestro alcance tecnologías con grandes posibilidades, posiblemente todavía hoy infrautilizadas.

Llegados a este punto pensad cada uno cuando fue la última vez que habéis recurrido al Servicio Postal para el envío de una carta personal, a mi me cuesta recordarlo. En cambio, piensa cuando fue la ultima vez que enviaste una QSL vía directa, yo ayer, y vía al Buro, lo hago semanalmente.

Parece que el sistema de intercambio de QSL, tal como actualmente está, no va con los tiempos actuales, nos hemos quedado desfasados.

Es cierto que existen algunas iniciativas tanto a nivel de asociaciones Radioamateur, como la  American Radio Relay Leaugue (ARRL), que ha hecho y hacen un gran esfuerzo, con el desarrollo, diseño y mantenimiento de Log Book of the World (LOTW), por lo que ello supone, confirmación de QSO's sin intercambio de QLS, validos para prestigiosos trofeos (DXCC, WAZ, WAS,..) con posibilidad de utilización tanto por socios como por no socios de la ARRL.

Como digamos iniciativas de carácter privado como es  eQSL, con una filosofía distinta, pues aparte de permitir la acreditación electrónica de un QSO también permite la edición de su correspondiente QSL, aunque por el momento sus acreditaciones sólo son válidas diplomas / trofeos creados por la propia entidad.

Pero se ha de ir un poco, o mejor dicho, un mucho más allá. Sería necesario que en este punto existiera un vía única y estándar de confirmación electrónica de QSO, con posibilidad de generación de QSL's, que sirviera para la acreditación de la totalidad de trofeos, diplomas,.... que actualmente existen tanto a nivel nacional como internacional, previa homologación de sus bases, con criterios únicos, por las asociaciones integrantes/representantes de la IARU en cada país en aras a su sostenibilidad. En el desarrollo del sistema / entorno de confirmación electrónica que QSO's, con posibilidad del intercambio electrónico de QSL, la IARU de manera directa, e indirectamente a través de las asociaciones que la componen debería liderar el proyecto, desempeñando un papel decisivo e imprescindible para se adopten soluciones únicas y estándar,  eso sí, consensuadas entre sus integrantes, de lo contrario, y por buenas que sean los sistemas / entornos adoptados, no pasarán de ser localistas, aquí vendría bien no olvidar experiencias pasadas.

Alcanzado esto, los recursos económicos y humanos que se liberarían, tanto a nivel personal de los radioaficionados, pero sobre manera de las asociaciones Radioamateur, permitirían su aprovechamiento en otros aspectos de nuestra afición, que tan falto esta de ellos.

Si es cierto que habría que mantener los actuales Bureau, pero ya de forma marginal, para aquellas entidades, asociaciones o personas que por falta de otras posibilidades, ésta sea su única manera de confirmación de QSO, o para aquellos eventos especiales, o interés coleccionista.

El intercambio de QSL's por el mero intercambio de las mismas, sin un fin concreto, hoy en día me parece absurdo, aunque en otra época no fue así.

Dispongo de libro de guardia electrónico, en el que están registrados todos los QSO, que he efectuado desde mis inicios en la radio, haya por octubre de 1988 y con los distintos indicativos que he tenido, en total a fecha 23/05/2014,  101.449 QSO, de los cuales he enviado la QSL en 74.601 QSO (73,54 %). He tenido y tengo varios modelos de QSL, y como habréis podido comprobar aquellos con los que haya intercambiado QSL's o accedido a mi web, todas en cartulina de alto gramaje y tanto a todo color, como monocromáticas. De estos 74.601 QSO de los que he enviado la correspondiente QSL, he recibido confirmación física de 33.288, lo que supone el 44,62 %. Que una estación me confirme sus QSO, 70 veces con una misma QSL, se lo agradezco, pero personalmente no me aporta nada, yo también antes lo hacía, digo antes pues desde mediados de 2011, sólo remito QSL física a demanda del corresponsal y por el medio que él me la remita, vía Bureau o directa. Afortunadamente por el momento no tengo problemas de espacio, pues dispongo de una amplio archivo cuya ocupación está en torno a un 50% de su capacidad. También he sido manager de un malogrado diploma a nivel nacional, en el que se decidió, que pese a disponer de la totalidad de log's de las activaciones de manera electrónica, fuese necesario el intercambio de QSL's físicas, ni lo entendía, ni compartía entonces y ahora menos. Creo que los esfuerzos de nuestras asociaciones, deberían ir en el sentido de dotar de soporte, medios y  conocimientos a los distintos promotores / manager de trofeos / diplomas en aras, como antes decía, a su sostenibilidad, previa homologación de sus bases. Quizás no estaría de más crear una ISO para el reconocimiento de trofeos / diplomas.

Decir también que  mi log esta tanto el Lotw como en Eqsl.

Hay quien puede pensar que si termina el intercambio físico de QSL’s, tal y como lo conocemos, se terminará el asociacionismo Radioamateur, nada más lejos de la realidad, y si alguna asociación se resintiese por este motivo, es que en ella no hemos hecho bien nuestros deberes, y no estamos con los tiempos, eso sí, cada asociación deberá reflexionar en profundidad y con seriedad hacía donde está enfocando su actividad, o como esta desarrollando su función, pero este tema, interesante tema, que no abordaré, daría para otro extenso artículo, yo tengo mis ideas al respecto.

En mi opinión, y como resumen de todo esto, no estoy en contra de los actuales bureaus, ni del intercambio físico de QSL's, pero si hemos de pensar en su rápida modernización, y puesta al día, pues no estamos con los tiempos, y si pretendemos atraer a nuevas generaciones, hemos de actualizarnos. Considero que en los tiempos que corren, con los medios y posibilidades a nuestro alcance, hemos de hacer un uso racional de ellos, y por qué no, también pensar un poco en verde (ojo a los mal pensados), pues los recursos del planeta no son inagotables.

Tengo algún amigo, que aspira a que su archivo de QSL’s no vaya más allá de una caja de zapatos. Mi capacidad de archivo de QSL’s ronda las 120.000 unidades, con lo que está claro que mi posición no es la misma. Tengo álbumes de QSL’s por entidades de las que actualmente tengo confirmadas y me gustaría tenerlas (la QSL física) de aquellas otras que en un futuro pueda contactar y confirmar. Recibir una QSL bonita de un corresponsal, realmente me es grato, pues permite conocer su entorno, aficiones,…. No me gustaría que la QSL física desapareciera, pero tampoco hay abusar de su uso, como actualmente ocurre.

El objetivo es hacer un uso racional de los Buearu y el intercambio físico de QSL’s. Cada uno se tendrá, nos tendremos, que poner nuestros límites. Con sólo haber reflexionado y tomado conciencia del tema, habremos dado un primer paso; posible mente el más importante para que algo se empiece a mover.

Bueno espero que la lectura de este artículo os haya resultado entretenida, y os permita reflexionar sobre las cuestiones aquí planteadas, y llegar cada uno a vuestras propias conclusiones, pues  su objetivo sólo ha sido ese.